
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió alertas naranja y amarilla por tormentas que afectan a 15 provincias argentinas este domingo. Se anticipan fenómenos meteorológicos adversos en diversas regiones del país, requiriendo precaución por parte de la población. Las alertas incluyen la posibilidad de lluvias intensas, granizo y fuertes ráfagas de viento.
Provincias Bajo Alerta
Ocho provincias se encuentran bajo alerta naranja, lo que implica fenómenos meteorológicos peligrosos para la sociedad, la vida, los bienes y el medio ambiente. Estas provincias son: Córdoba (sur), San Luis, La Pampa (oeste y norte), Río Negro, Neuquén (oeste), Mendoza (oeste), San Juan (oeste) y La Rioja (sur). En estas áreas, se esperan tormentas fuertes, algunas localmente severas, acompañadas de lluvias abundantes, granizo, actividad eléctrica frecuente y ráfagas de hasta 90 km/h.
Además, una alerta amarilla por tormentas abarca el norte y este de Córdoba, el norte de Santa Fe, Chaco, Formosa, el sudeste de Santiago del Estero, una zona del este de La Pampa, Chubut, el norte de Santa Cruz, el centro y norte de Mendoza, el centro de San Juan, el centro de La Rioja y el sur de Catamarca. En estas regiones, se esperan tormentas aisladas de variada intensidad, algunas localmente fuertes, con lluvias abundantes, actividad eléctrica, ocasional caída de granizo y ráfagas que podrían superar los 60 km/h.
Recomendaciones Del SMN
Ante esta situación, el SMN recomienda a la población de las zonas afectadas seguir las instrucciones de las autoridades locales, permanecer en construcciones cerradas, desconectar electrodomésticos, evitar zonas inundables y asegurar objetos que puedan ser desplazados por el viento. También se aconseja preparar un kit de emergencia con agua potable, alimentos, botiquín, radio a pilas y linterna, además de cargar los teléfonos celulares y tener a mano los números de emergencia.
Se insta a la ciudadanía a mantenerse informada a través de los canales oficiales del SMN y a tomar las precauciones necesarias para minimizar los riesgos asociados a estos eventos meteorológicos. La coordinación entre los organismos de emergencia y la colaboración de la población son fundamentales para afrontar estas situaciones de manera efectiva y proteger la integridad de todos.

