Eduardo «Cacho» González Rouco, reconocido como ‘La Voz del Automovilismo’, rememora su trayectoria desde sus inicios en Almagro y su conexión temprana con el mundo motor gracias a su padre y su amistad con Oscar Alfredo Gálvez. A sus 80 años, González Rouco comparte anécdotas de su vida, su pasión por el automovilismo, sus relatos en radio y televisión, y su participación en el legendario programa Carburando.
Inicios y Pasión por el Automovilismo
González Rouco relata cómo su infancia en San Antonio de Padua, cerca de la ruta donde pasaban los Grandes Premios, despertó su interés por los autos. Su padre, amigo de Oscar Alfredo Gálvez, lo introdujo aún más en este mundo. Aunque también era fanático del fútbol y seguidor de San Lorenzo, su destino estaba marcado por el rugido de los motores. Empezó acompañando a su padre y a su tío Andrés, fundadores de Carburando, a las carreras, y en 1965, a los 20 años, se involucró en las transmisiones, aprendiendo cada detalle de la profesión.
El Legado de Carburando y el Avión
El programa Carburando, bajo su dirección, se convirtió en un ícono del automovilismo argentino, ganando seis premios Martín Fierro. González Rouco recuerda con cariño el famoso «avión» de Carburando, una herramienta fundamental para las transmisiones en vivo. «El avión era fundamental para la transmisión», explica. «En una carrera de 500 kilómetros, si no era por el avión y los puestos que poníamos, no sabías cómo venían los autos». El «adelante el avión» se convirtió en un clásico, y el programa desarrolló códigos con los pilotos para informar sobre problemas en los autos.
Tragedias y Recuerdos Imborrables
A lo largo de su carrera, González Rouco vivió momentos difíciles, como el accidente de César Malnati en Pergamino y la muerte de Roberto Mouras en Lobos. También recuerda con admiración a figuras como Juan Manuel Fangio y Carlos Reutemann, destacando sus logros y su impacto en el automovilismo argentino. Sobre Reutemann, lamenta que «no fue campeón porque no quisieron ganar el campeonato», resaltando su talento y su capacidad para destacarse en la Fórmula 1.
El Futuro con Colapinto
Finalmente, González Rouco expresa su entusiasmo por la aparición de jóvenes talentos como Franco Colapinto, a quien considera un piloto especial con un gran futuro en la Fórmula 1. «Colapinto es un jovencito que se mete en un auto de Fórmula 1 y no siente demasiada presión. No es fácil, ¿no?», concluye. Su legado como ‘La Voz del Automovilismo’ continúa inspirando a nuevas generaciones de periodistas y fanáticos del deporte motor en Argentina.

