
En 2008, Paola Zecchillo visitó Mar de Cobo y sintió un llamado a cambiar su vida en la ciudad por la tranquilidad de la costa. Dejó su trabajo en el mundo editorial en Buenos Aires y, junto a su pareja, se mudó a este rincón de la provincia para construir un nuevo hogar y encontrar un nuevo propósito. Hoy, Paola es una artista reconocida en la zona y valora la calidad de vida que encontró para ella y su familia.
De la ciudad al pueblo: un cambio radical
La decisión de mudarse a Mar de Cobo fue vista como una locura por muchos de sus amigos y familiares. Dejar la ciudad, con sus oportunidades y comodidades, parecía un riesgo innecesario. Sin embargo, Paola sentía que en Buenos Aires estaba estancada, viviendo en alquiler y sin poder concretar sus sueños de maternidad y crecimiento personal. En Mar de Cobo, encontró la posibilidad de construir su propia casa, criar a su hija en un entorno natural y desarrollar su vocación artística.
El cambio no fue fácil. Paola tuvo que adaptarse a un ritmo de vida más lento, a una comunidad más cerrada y a la falta de oportunidades laborales en su campo. Sin embargo, con el tiempo, logró integrarse a la comunidad, hacer nuevos amigos y encontrar su lugar como artista. Comenzó vendiendo alfajores artesanales y luego incursionó en el lettering y la cartelería. Finalmente, consiguió un trabajo en la secretaría de cultura de Mar Chiquita, donde pudo coordinar talleres y espectáculos, y dar visibilidad a su trabajo como muralista.
Una vida más plena en contacto con la naturaleza
Paola valora la calidad de vida que encontró en Mar de Cobo, donde disfruta de la naturaleza, el aire puro y la cercanía con su familia y amigos. Destaca la importancia de tener espacio para criar a su hija y de poder verla crecer en un entorno tranquilo y seguro. Aunque reconoce que la vida en un pueblo tiene sus desafíos, como los chismes y la falta de anonimato, considera que los beneficios superan ampliamente las desventajas. Para Paola, el cambio de vida fue una aventura que valió la pena y que le permitió encontrar su verdadera vocación y una vida más plena.
La historia de Paola Zecchillo es un ejemplo de cómo animarse a perseguir los sueños puede llevar a una vida más feliz y significativa. Su valentía para dejar atrás una vida cómoda en la ciudad y apostar por un futuro incierto en la costa demuestra que, a veces, es necesario salir de la zona de confort para encontrar la verdadera vocación y el bienestar personal.

