Arash Azizi, historiador y analista iraní, ofreció una perspectiva crítica sobre el futuro de su país tras el reciente ataque y la muerte del líder supremo Ali Khamenei. Exiliado por su activismo político, Azizi, radicado en Nueva York, advierte que las decisiones clave no estarán en manos de quienes lucharon por la libertad civil.
El experto, colaborador de The Atlantic y profesor en Yale, señala que si bien la muerte de Khamenei representa un quiebre, el contexto de guerra y la influencia de actores armados complican el panorama. «Me temo que todos esos iraníes que han luchado por las libertades cívicas no están teniendo un rol en estos días», lamentó Azizi, subrayando la preocupación por la falta de un proceso de liberalización real impulsado por la ciudadanía.
Azizi critica la falta de interés de líderes como Trump y Netanyahu en la democratización de Irán y la desconexión de ciertos sectores de la izquierda, que minimizan la opresión que sufren las mujeres iraníes. «La izquierda sigue debatiendo si estas medidas que el régimen iraní ha impuesto por más de 50 años importan o no. ¿Cómo no van a importar? Es una intrusión enorme en tu vida. Es humillante», enfatizó.
Escenarios preocupantes para Irán
Consultado sobre el futuro, Azizi anticipa que la próxima fase será definida por facciones militares y grupos armados, como los kurdos financiados por Estados Unidos. Esto podría derivar en una guerra civil y la desintegración del Estado. «Ese tipo de acciones pueden degenerar rápidamente en una guerra civil. Y eso lleva a la desintegración y el colapso del Estado», advirtió.
El historiador concluye que, si bien un Irán democrático sería ideal, la realidad es que los movimientos cívicos no están organizados para operar en estas condiciones. «Se pueden llevar adelante revoluciones cívicas si uno está bien organizado, con líderes fuertes que saben cómo operar. Este no es el caso en Irán en este momento», sentenció, reflejando la incertidumbre y el temor que se viven en su país natal.

