AHORA LA TRIBU TV · PERIODISMO EN VIVO · TODA LA INFORMACIÓN AL INSTANTE
▶ YouTube ◈ Instagram

Natalia Graciano: Del divorcio a reinventarse, una historia de resiliencia

La ex modelo y empresaria Natalia Graciano habla sobre su divorcio, su marca de ropa y cómo superó la pérdida de sus padres, enfocándose en el presente y el futuro.

Natalia Graciano, figura destacada en el mundo del modelaje durante los años 90 y creadora de la revista de moda, lleva 13 años al frente de su marca de ropa, Merci. A pesar de las adversidades, se muestra agradecida. «Como usted sabe, perdí a mis padres siendo muy joven, con tan solo tres meses de diferencia. Tampoco fue fácil divorciarme [del periodista Matías Martin, padre de sus dos hijos] después de 23 años. Pero aquí estamos, a punto de dejar la casa y buscar un nuevo hogar. No soy para nada nostálgica, jamás me aferro al pasado y, aunque parezca extraño, siento que estoy viviendo mi mejor momento», asegura.

Superando los desafíos

-Un divorcio y una mudanza no son una combinación sencilla. ¿Cómo logra mantener la serenidad?

-Mi marca registrada es la aceptación y la mirada hacia adelante. La vida me enseñó a dejar atrás lo que ya fue, a apreciar lo bueno que tengo y a seguir adelante. Entiendo que para muchos podría ser dramático dejar la casa con jardín donde nacieron mis hijos, donde proyecté mi vida. Pero ya está. Ahora estoy feliz buscando mi nuevo departamento, mi barrio, mi ambiente. Ya encontré algo que me gustó, así que hoy el plan fue ir a explorar la zona con los chicos, buscar lugares para tomar café y demás. Hace dos años y medio que me separé; ahora llegó este cambio y estoy contenta. Todos estamos contentos.

-¿Está preparada para el nido vacío?

-Por ahora eso no sucederá, ya que los chicos vivirán conmigo, alternando entre mi casa y la de su padre, como siempre. Pero es claro que eso sucederá en algún momento, y también estará bien. Lo que pasa es que no me preocupo por el futuro. Le juro que no pienso en eso. Vivo tan intensamente el presente que no podría decir nada al respecto. Tengo hijos maravillosos: Mía estudia comunicación de moda y le gusta el modelaje. Es impresionante, creo que nació posando. Y Alejo adora la comunicación y los medios, como su padre. Son muy buenos y esa es mi mayor bendición.

Natalia con sus hijos Mía y Alejo:

-¿La dejarán tener novio? Hace poco se la vinculó a Mauricio Macri…

-Pero nada que ver. Dijeron que me había llamado y no sé qué. Lo único que voy a decir es que no estoy saliendo con él. Tampoco revelaría si me escribe o no, porque no es mi estilo. Pero no lo haría ni con él ni con nadie. Estoy sola y muy bien.

-¿Por primera vez?

-Y, diría que de alguna manera sí. Tuve mis relaciones de dos, tres años. Hasta que llegó Matías y formamos una familia. Es algo nuevo. En general, estoy pasando por cambios muy fuertes en todos los aspectos.

-Se la ve fuerte…

-Y bueno, una se va fortaleciendo. Lo de mis padres fue terrible. Tenía 28 años y era la única de mis hermanos que vivía con ellos porque soy la menor. Primero falleció papá y, tres meses después, mamá. Éramos una familia muy unida, todo estaba perfecto, hasta que llegó esa bomba. Mis hermanos, que eran mayores, estaban un poco más preparados. Pero yo no entendía nada. Siempre tuve el temor de que uno de mis padres muriera. Me asustaba, pero lo imaginaba siendo yo mayor. Y no, la vida te golpea de repente. Un día papá se mostró un poco desorientado, fuimos a la guardia y le diagnosticaron un tumor fulminante. No hubo tregua. Todo fue un desastre.

-¿Y su mamá?

-Mamá estaba curada de un cáncer, se suponía que era una batalla ganada. Pero no, en medio de todo eso tuvo una recaída sin solución. No puedo explicar lo que fue volver a los mismos médicos, las mismas guardias, las mismas palabras.

-¿Cómo se sale de ese círculo de terrores?

-Viviendo. Matías apareció en mi vida, fui madre. No me preparé con herramientas, simplemente intenté ser feliz y lo logré. Por supuesto que me hubiese encantado que mis padres conocieran a mis hijos. Por supuesto que fantaseo, me pregunto cómo sería estar con mamá viendo moda juntas, viajando con Mía. Porque ella también se dedicaba a esto. Tenía su boutique, traía ropa de afuera y hacíamos viajes de chicas juntas, a París o a Nueva York. ¡Si viera ahora a su nieta posando para mi marca! Pero bueno. La vida se cortó en dos partes. La etapa hija desapareció abruptamente, pero apareció todo lo otro. Siempre le encuentro algo bueno a lo malo.

-Enorme virtud.

-Sí, pero no significa que no sufra. Quiero decir que no solo la paso bien. Cuento lo feliz que estoy con mi proyecto, Merci, pero tuve que hacer ajustes, el momento del país y la industria textil no es óptimo, y estoy sola. Ya no se piensa en dar un salto, sino en sobrevivir. Pero se supone que soy buena en eso.

-¿Hoy se define como diseñadora?

-Sí, cien por ciento. Hace 13 años que estoy en esto, me preparé y trabajo mucho. Al principio era otra actitud, digamos que no salí con estridencias. Soy naturalmente de perfil bajo, pero no lo hice por traumas o por miedo al qué dirán. Es mi forma. Igual, ya separada, siento que me aferré más al proyecto. Vivo pensando, ejecutando, trabajando para reinventarme. Este año la colección será más chica, pero me produce un orgullo y un placer enormes. Surfear en aguas bravas requiere esfuerzo, pero también tiene sus beneficios. Hay crisis, sí. Pero sigo.

En el proceso de diseño de su marca, Merci, junto a su hija Mía

-Tuvo una pareja famosa, pero siempre se mantuvieron lejos del run run mediático…

-Gracias a Dios. Y así será siempre. Eso es lo único seguro. Después, con quién me vincule en el futuro, ni idea. Mis amigas me preguntan qué visualizo. ¡Y no visualizo nada! No pienso con quién me gustaría estar. Lo único que sé es que no me involucraría con alguien tóxico o superficial. Y siempre voy a cuidar mi vida privada, jamás me van a encontrar para generar titulares. No voy por ahí.

-¿Le molesta que le pregunten por su divorcio?

-No, hasta me parece lógico. Formamos una pareja muy linda, armónica, sólida y lejos de los escándalos. Creo que preguntan porque nadie imaginó la separación. ¡Ni siquiera nuestros hijos! Es extraño, porque al momento de contarlo fue una sorpresa inesperada. Pero logramos hacer las cosas bien. Con mi ex nos manejamos de la misma manera que vivimos nuestra relación, con respeto absoluto.

-¿Amigas?

-Soy muy amiguera. Y conservo muchas del ambiente: Dolores Trull, María Vázquez, Julieta Spina, Andrea Bursten, Lorena Ceriscioli, Jackie Keen, Roxana Zarecki, Solange Cubillo… Y varias más. El mundo femenino es espectacular. Siempre digo que, si bien mi vida no fue fácil, tengo un máster en reconstrucción. Pasé momentos de extrema tristeza, pero siempre estuvieron los amigos.

Junto al grupo de amiga que mantiene desde hace años

-¿Qué miedos no la dejan en paz?

-Podría haber quedado hipocondríaca, pero no. Trabajé la fragilidad y me hice valiente. El tiempo me hizo bien. Tampoco soy pesada con los chicos. Ellos salen todo el tiempo, pero no enloquezco ni pienso en cosas malas. Confío, acepto. ¡No queda otra! Obviamente hablo, les explico los peligros y demás, pero me entrego a la idea de que todo va a estar bien. Los chicos tienen una vida independiente y no se puede controlar todo. Mía, pospandemia, tuvo una operación por un tema de escoliosis y ahí sí casi me muero. Me caí a pedazos, pero también pasó. Duermo bien, sin calmantes. Afronto todo sola y estoy contenta con cada paso que voy dando.

-Incluso la mudanza…

-Sí, me iré de la casa agradeciendo lo feliz que fui. Nada de armar cajas mirando fotos y ponerse a llorar. ¿Por qué? Si todo estuvo buenísimo y lo que viene también será genial. Creo que la base del éxito es encontrar tus pasiones. Nunca se va a sentir sola si está acompañada de proyectos. Adoro tener tiempo, disfrutar de la soledad. Y me emociona sentir que descubrí mi próximo lugar para vivir. No puedo explicar la felicidad que me genera eso.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *