Cada año, durante la Semana Mundial del Glaucoma, se busca concientizar sobre esta afección ocular. Este año, bajo el lema “Unidos por un mundo sin glaucoma”, la iniciativa nos invita a reflexionar: ¿qué es realmente el glaucoma y cómo podemos prevenirlo?
El glaucoma es una enfermedad que afecta el nervio óptico, el encargado de transmitir las señales visuales al cerebro. Su carácter silencioso es uno de los mayores desafíos, ya que la mitad de las personas afectadas a nivel mundial desconocen su condición, lo que puede conducir a la ceguera si no se detecta a tiempo.
Impacto Global y Local
Se estima que actualmente 80 millones de personas en el mundo padecen glaucoma, y se proyecta que esta cifra aumente a 111,8 millones para el año 2040. En Argentina, la situación es preocupante: el 40% de la población desconoce qué es el glaucoma y otro 40% no se ha controlado la presión ocular en los últimos cinco años.
La presión intraocular elevada es el principal factor de riesgo. Esta presión daña el nervio óptico y, si no se trata, puede provocar defectos en el campo visual, discapacidad visual e incluso ceguera. Si bien la presión ocular normal oscila entre 10 y 21 mmHg, un valor superior podría indicar la presencia de glaucoma. Existen diferentes tipos, desde el congénito hasta el secundario, siendo el más común el primario de ángulo abierto, que suele manifestarse a partir de los 35-40 años.
La Importancia de la Detección Temprana
Se recomienda realizar un control oftalmológico anual a partir de los 40 años, o incluso antes si existen factores de riesgo o antecedentes familiares. Este control debe incluir la medición de la presión ocular, un examen del fondo de ojo, gonioscopia, toma de imágenes como el OCT y una evaluación del campo visual. Estos procedimientos son indoloros y no invasivos.
Si Usted padece glaucoma, es crucial saber que el tratamiento busca controlar la presión intraocular y detener la progresión de la enfermedad. Las opciones terapéuticas varían desde la aplicación de gotas diarias hasta tratamientos con láser o cirugía.
Vivir con Glaucoma: Expectativas y Cuidados
Si bien el glaucoma no tiene cura y el daño ya causado al nervio óptico es irreversible, es posible mantener una visión central y periférica adecuada y prevenir un mayor deterioro visual. El glaucoma suele afectar primero la visión periférica, y solo en etapas avanzadas compromete la visión central. Algunos síntomas incluyen la dificultad para ver objetos a los costados, visión borrosa o la percepción de halos alrededor de las luces.
Es fundamental proteger los ojos de la luz y el deslumbramiento con anteojos de sol con filtro UV. Además, los hijos, nietos y hermanos de pacientes con glaucoma tienen un riesgo significativamente mayor de desarrollar la enfermedad.
Factores de Riesgo y Consejos Adicionales
La miopía, la hipermetropía, la diabetes y los traumatismos oculares son factores de riesgo importantes. Es esencial controlar la presión arterial, evitar la automedicación y ser cauteloso con las medicinas alternativas. Preste especial atención a los corticosteroides, presentes en gotas oculares, inhaladores, aerosoles nasales y pomadas para la piel, ya que pueden aumentar la presión ocular.
En pacientes con glaucoma de ángulo cerrado, se debe tener precaución con medicamentos para la depresión, la migraña o la incontinencia urinaria. Evite leer en ambientes con poca luz. La investigación avanza en el trasplante de células madre como posible cura, que podría estar disponible en unos años.
Una dieta rica en antioxidantes vegetales de hoja verde oscuro, arándanos, cacao y vitamina B contribuye a la prevención. Evite consumir grandes cantidades de líquido en poco tiempo.
El ejercicio físico regular, especialmente el aeróbico, puede proteger contra el glaucoma. El yoga es aceptable, pero evite posturas con la cabeza hacia abajo. La meditación y el mindfulness pueden ayudar a reducir el estrés y la ansiedad. Dejar de fumar también es beneficioso.
Hoy en día, es posible mejorar la calidad de vida de los pacientes con glaucoma y detener la progresión de la enfermedad. No pierda la esperanza ni el tiempo: recurra a controles oftalmológicos periódicos. La detección precoz es clave para la salud visual.
Información proporcionada por una Oftalmóloga de la Sección Glaucoma del Hospital Italiano de Bs As.

