
Ellen Baum, una vecina de Nueva York, llevó a cabo una notable iniciativa al limpiar por sí sola toneladas de basura que colgaban del Puente de Brooklyn durante un mes. La activista busca generar un esfuerzo comunitario para mantener limpia la zona, destacando los riesgos de seguridad que representa la acumulación de desperdicios para los transeúntes. Su labor ha generado un debate en redes sociales sobre la responsabilidad individual y gubernamental en el cuidado de los espacios públicos.
Un Mes De Dedicación Al Puente De Brooklyn
Durante todo un mes, Baum dedicó gran parte de su tiempo a retirar la basura adherida a los laterales del histórico puente, inaugurado en 1883. Este puente, que une Manhattan y Brooklyn, es utilizado diariamente por miles de personas, pero a menudo se ignora el problema de la limpieza de su estructura. Baum, una trabajadora del sector tecnológico de 37 años, decidió tomar acción tras sentirse “derrotada” por el estado general del puente, buscando generar un cambio a pequeña escala.
Para llevar a cabo su tarea, Baum utilizó una cuchilla de un abridor de vinos, guantes resistentes y bolsas de basura. Durante horas, cortó y desató los desperdicios adheridos a los eslabones del puente. Entre los objetos más extraños que encontró se incluyen lazos para el cabello, recibos, curitas, ropa interior, tampones, condones y hasta una bolsa de lentes de sol con un frasco de pastillas con texto en húngaro. También encontró numerosos candados, similares a los que se colocan en puentes como el Pont des Arts en París.
Riesgos De Seguridad Y Críticas A Las Autoridades
Baum argumenta que su trabajo está motivado por los riesgos de seguridad que identificó en el puente. La basura acumulada puede caer y golpear a ciclistas o autos que transitan por debajo, y los candados pueden desprenderse y causar daños. A raíz de su iniciativa, usuarios en redes sociales han cuestionado el trabajo de las autoridades en el mantenimiento del puente. Si bien el Departamento de Transporte (DOT) afirma realizar limpiezas rutinarias, Baum ha mostrado imágenes del deplorable estado de los laterales del monumento.
El apoyo a Baum provino de organizaciones independientes y ciudadanos que le ofrecieron herramientas y dinero, aunque ella rechazó las donaciones económicas. Consciente de que su labor no termina allí, Baum ha creado un sitio web para organizar limpiezas comunitarias mensuales. La activista subraya que un mantenimiento regular sería mucho más fácil que el trabajo “minucioso” que realizó sola, e invita a la comunidad a sumarse a sus esfuerzos para mantener limpio y seguro el Puente de Brooklyn.

