
El exitoso regreso de la misión Artemis II a la Tierra ha reavivado el interés por la seguridad en los viajes espaciales. Judith Love Cohen, madre del reconocido actor Jack Black, fue una ingeniera eléctrica cuyo trabajo resultó fundamental para la supervivencia de la tripulación del Apolo 13 en 1970. Su dedicación y talento fueron cruciales en uno de los momentos más críticos de la exploración espacial.

El Rol Vital de Judith Love Cohen en el Apolo 13
Cuando una explosión en el módulo de servicio puso en peligro la misión Apolo 13, Judith formó parte del equipo técnico que diseñó el Sistema de Guía de Aborto (AGS). Este sistema, operando como una computadora de respaldo, permitió a los astronautas ajustar su trayectoria manualmente y regresar a la Tierra de forma segura. Su contribución fue reconocida por los propios astronautas, quienes visitaron las instalaciones de TRW para agradecerle personalmente.
La dedicación de Cohen trascendió lo ordinario. El día del nacimiento de Jack Black, ella acudió a su oficina antes de ir al hospital, llevando consigo un problema técnico complejo relacionado con la misión de la NASA. Resolvió el problema en la sala de partos y comunicó la solución a su jefe poco antes de dar a luz, demostrando su compromiso inquebrantable con su trabajo.
Además de su trabajo en el Apolo 13, Cohen participó en la creación de la computadora de guía para el misil Minuteman y desarrolló el sistema de retransmisión satelital Ground Network. También contribuyó al diseño de los sistemas de seguimiento del Telescopio Espacial Hubble. Tras su retiro, se dedicó a fomentar las vocaciones científicas en niñas, escribiendo el libro ‘Podés ser una ingeniera’.
El legado de Judith Love Cohen persiste, inspirando a nuevas generaciones a seguir carreras en ciencia y tecnología. Su historia es un ejemplo de dedicación, talento y pasión por la exploración espacial, demostrando que el éxito en este campo no tiene género.
