
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos planea construir un nuevo centro de detención para migrantes indocumentados en Roxbury, Nueva Jersey. La adquisición de un almacén en febrero desató fuertes protestas en la comunidad y el rechazo de autoridades estatales, quienes critican la falta de transparencia en el proceso. Se espera que el centro albergue hasta 1500 detenidos.
Detalles de la Adquisición y Capacidad
El almacén, ubicado en la Ruta 46 en Roxbury, cuenta con una superficie de 470.000 pies cuadrados. El DHS adquirió el edificio por US$129,3 millones a Roxbury Property Owner, LP, una filial de Dalfen Industrial. Anteriormente, Goldman Sachs era el socio propietario mayoritario del almacén, el cual, según la entidad, había estado desocupado durante dos años. Se estima que las instalaciones permitirán albergar a un máximo de 1500 personas detenidas simultáneamente.
La gobernadora Mikie Sherrill envió una carta a la entonces secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, expresando su oposición al proyecto. Criticó la falta de comunicación y transparencia del DHS con la comunidad de Roxbury. El congresista Tom Kean, Jr. presentó la “Ley de Protección del Contribuyente Local de 2026″ para evitar que los residentes de Roxbury asuman los costos asociados con las instalaciones federales.
Cientos de personas y organizaciones sin fines de lucro se han manifestado en Roxbury en contra del centro de detención. Las protestas se dirigen al Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) y su creciente presencia en el municipio. Ravinder Bhalla, miembro de la Asamblea General de Nueva Jersey, enfatizó que la oposición al centro de detención es un tema que trasciende las divisiones partidistas.
La controversia en torno al centro de detención refleja la tensión existente en torno a las políticas migratorias en Estados Unidos. El impacto a largo plazo de esta instalación en la comunidad de Roxbury y su relación con las políticas migratorias federales aún están por verse.

