
Nicolás Clerc, hijo del reconocido ex tenista argentino José Luis ‘Batata’ Clerc, ha encontrado su lugar en el mundo del pádel en Miami. Tras una etapa ligada al tenis, Nicolás se dedica ahora a este deporte como jugador profesional y gestor de clubes en la ciudad estadounidense. Su historia, marcada por la influencia de su padre y un giro inesperado, lo ha llevado a vivir su pasión en las canchas de pádel.
De las canchas de tenis a las de pádel
Nicolás Clerc creció rodeado de tenis, influenciado por la exitosa carrera de su padre. Sin embargo, tras incursionar en otros deportes y buscar su propio camino, descubrió el pádel. Este deporte le brindó una nueva perspectiva y lo impulsó a mudarse a Miami, donde encontró un ambiente propicio para desarrollar su carrera como jugador y gestor de clubes. Actualmente, Nicolás trabaja a tiempo completo en el club Ultra Padel, donde gestiona equipos, organiza eventos y contribuye al crecimiento de la comunidad padelera.
Además de su labor en el club, Nicolás compite en la liga estadounidense de pádel. En el pasado, formó parte de equipos importantes como Flowrida Goats, propiedad de Daddy Yankee, con el que se consagró campeón en 2024, y Los Angeles Beat. Su dedicación y talento lo han posicionado como un referente en el circuito, aunque él prefiere recordar su mejor ranking, el puesto 7 en 2024. La competitividad es una característica que lleva en la sangre, heredada de su padre y potenciada por su pasión por el deporte.
La influencia de Batata Clerc y Guillermo Vilas
La figura de su padre, José Luis Clerc, ha sido fundamental en la vida de Nicolás. Aunque nunca lo vio jugar profesionalmente, creció en un ambiente tenístico y recibió su apoyo incondicional. Una anécdota curiosa revela que Nicolás es zurdo en el deporte por influencia de su padre, quien admiraba a Guillermo Vilas y quería que su hijo tuviera esa ventaja. La relación entre Batata Clerc y Vilas, marcada por la rivalidad y el respeto, también influyó en la formación deportiva de Nicolás.
Hoy en día, Nicolás Clerc vive en Miami junto a su esposa y sus dos hijos, dedicándose por completo al pádel. Combina su trabajo en el club Ultra Padel con su participación en torneos y proyectos de consultoría. Su historia es un ejemplo de cómo la pasión por el deporte puede llevar a alcanzar metas inesperadas y construir una carrera exitosa. A pesar de los desafíos y las exigencias, Nicolás disfruta de su presente y se siente agradecido por el apoyo de su familia y la oportunidad de vivir de lo que ama.

