
Este domingo 8 de marzo de 2026, la mayoría de los Estados Unidos implementará el horario de verano, adelantando sus relojes una hora. No obstante, existen excepciones significativas en el territorio nacional donde la hora se mantiene constante durante todo el año. Esta medida busca optimizar el uso de la luz solar durante los meses más cálidos.
¿Dónde No Se Aplica El Cambio?
Hawái y gran parte de Arizona son las jurisdicciones más destacadas que no adoptan el horario de verano. En estas regiones, el reloj permanece sin cambios, evitando las alteraciones que el ajuste bianual provoca en la rutina diaria. Otros territorios estadounidenses que se encuentran fuera de este esquema son Puerto Rico, Guam y las Islas Vírgenes.
Estas zonas mantienen una uniformidad temporal, ignorando el sistema que rige en el resto del país desde 2007, que se extiende desde marzo hasta noviembre. La práctica responde a una lógica de eficiencia energética, buscando reducir el consumo eléctrico mediante el máximo aprovechamiento de la luz natural, lejos del mito que lo vincula con las necesidades de los agricultores.
Advertencias De Los Especialistas
Expertos de la Academia Estadounidense de Medicina del Sueño advierten sobre los riesgos que implica este ajuste en el ciclo diario. Vinculan el cambio de hora con efectos negativos para la salud cardiovascular, aumentando la posibilidad de sufrir accidentes cerebrovasculares o fibrilación auricular, además de elevar los riesgos de accidentes de tráfico o errores médicos.
Ante este escenario, los especialistas recomiendan un ajuste gradual, sugiriendo adelantar la hora de dormir quince o veinte minutos durante las noches previas al cambio. Mantener rutinas diarias, como la cena, un poco más temprano cada jornada, y dormir al menos siete horas para adultos u ocho para adolescentes, resulta crucial, junto con la exposición al sol matutino para regular el reloj interno.

