
Iris Apfel, la icónica empresaria y diseñadora de interiores estadounidense, falleció a los 102 años en su residencia de Palm Beach, Florida. Reconocida mundialmente por su audaz estilo, sus enormes gafas y su filosofía de vida que desafiaba las convenciones, Apfel se convirtió en un símbolo de la creatividad y la individualidad.
Un Legado De Estilo y Audacia
Nacida en Queens, Nueva York, en 1921, Iris Apfel construyó una exitosa carrera en el mundo del diseño de interiores y la moda. Junto a su esposo Carl, fundó la empresa Old World Weavers, especializada en la restauración de textiles antiguos. Su trabajo la llevó a viajar por todo el mundo, coleccionando piezas únicas y desarrollando un estilo personal inconfundible.
Apfel saltó a la fama a una edad tardía, cuando el Metropolitan Museum of Art de Nueva York le dedicó una exposición en 2005. La muestra, titulada «Rara Avis: Selections from the Iris Apfel Collection», exhibió su ecléctica colección de ropa y accesorios, consolidándola como un ícono de la moda. A partir de entonces, se convirtió en una figura influyente en la industria, colaborando con marcas de renombre y participando en campañas publicitarias.
Su filosofía de vida, centrada en la autoexpresión y la alegría de vivir, resonó con personas de todas las edades. Apfel defendía la idea de que la moda debía ser una forma de divertirse y experimentar, sin importar la edad o las tendencias del momento. Su frase «Más es más y menos es aburrido» se convirtió en su lema, reflejando su espíritu audaz y su rechazo a las normas establecidas.
El fallecimiento de Iris Apfel deja un vacío en el mundo de la moda y el diseño. Sin embargo, su legado perdurará como una inspiración para aquellos que buscan romper barreras y celebrar su individualidad. Su influencia se sentirá en las generaciones venideras, recordándonos que la edad es solo un número y que la creatividad no tiene límites.

