“Una música profunda, interior, emerge del silencio de mi taller. Por el despliegue de sonidos graves y un ritmo lento […] resuena como la voz grave de un monje que pronuncia un rezo largo e intenso…” Así es como Hortense Schmidt, lutier y personaje central de Suite inolvidable, describe la interpretación de Ken Mizutani, violonchelista, de una composición de Bach. La escena se sitúa en 1945, en Japón, durante los últimos estertores de la Segunda Guerra Mundial. Hortense y Ken, ahora amantes, se despiden porque él debe incorporarse al ejército, dejando a su cuidado un valioso violonchelo del siglo XVIII, cedido en préstamo tras ganar un concurso.
Mizubayashi nos presenta la historia de Ken, sus estudios en París y su entrañable amistad con una violinista y un violista. Paralelamente, desarrolla una segunda historia ambientada en 2016, donde intervienen el violonchelista Guillaume Walter, el lutier Jacques Maillard y su asistente Pamina. Dos elementos clave entrelazan estas tramas: el violonchelo de Walter es el mismo que tocara Mizutani, y Pamina es, nada menos, que la nieta de Hortense.
El autor japonés construye una estructura serena que recrea con maestría los movimientos de una suite musical, evitando alardes de erudición o tecnicismos innecesarios. En la descripción de las piezas ejecutadas, priman la imaginación y la emoción. El autor escribe: “Pensó que el trío de cuerdas era una verdadera conversación amistosa, una discusión intelectual y cortés…”, y “Luego de una especie de lamento largo, triste y sombrío, se acercó poco a poco el final del primer movimiento.”. Las especificaciones sobre el violonchelo fabricado por Matteo Goffriller en 1712, por su parte, son siempre pertinentes al relato.
Una tercera historia, la del médico Ryo Kanda, complementa la propuesta de la novela, estableciendo un nuevo nexo a través de una frase –un deseo de paz a los hombres de buena voluntad– grabada por el médico en un banco en 1945, que Mizutani leerá conmovido. Ambos comparten el horror por la contienda y el rechazo hacia el gobierno de su país, al que califican de “una dictadura exacerbada, fundada sobre el culto fanático del emperador”.
En Suite inolvidable, convergen –a través del poder sanador del arte– una celebración musical y una profunda convicción antibelicista. Los lazos literarios que Mizubayashi diseña con sutil exactitud para relacionar personajes y épocas, se revelan como lazos afectivos y solidarios que ofrecen un mensaje esperanzador, ya sea por obra del azar o del destino.
Suite inolvidable
Por Akira Mizubayashi
Trad.: Julieta Sbdar Kaplan
Edhasa
237 páginas, $ 35.000

