Ser propietario de una vivienda en la Ciudad de Buenos Aires implica una serie de gastos mensuales que pueden variar considerablemente. Un reciente informe detalla los costos asociados al mantenimiento de un departamento de dos ambientes, incluyendo expensas, impuestos y servicios. Para marzo de 2026, el promedio de expensas en CABA se ubica en $324.404, según datos de la plataforma Consorcio Abierto.
Expensas: El Principal Gasto
Las expensas representan uno de los gastos más significativos para los propietarios. Este monto cubre el mantenimiento del edificio, servicios comunes, personal, limpieza, seguridad y los honorarios de la administración. Sin embargo, en barrios como Puerto Madero, donde el metro cuadrado supera los US$7000, las expensas pueden ascender a más de $1.800.000 mensuales. A esto se suman las expensas extraordinarias, destinadas a reparaciones o mejoras imprevistas.
Impuestos Y Servicios Esenciales
Además de las expensas, los propietarios deben afrontar el pago del ABL (Alumbrado, Barrido y Limpieza), un impuesto que financia servicios urbanos. El monto del ABL varía según la ubicación, superficie y valor fiscal del inmueble. A esto se suman los servicios básicos como luz, agua y gas, cuyo costo depende del consumo del hogar y del tipo de edificio. Contratar un seguro para el hogar, aunque no es obligatorio, se ha vuelto una práctica cada vez más común para cubrir posibles eventualidades.
Costos Para Inquilinos
En el caso de los inquilinos, el principal gasto es el alquiler, cuyo valor varía según la tipología y el barrio. En promedio, un monoambiente ronda los $680.000, un dos ambientes $790.801 y un tres ambientes $1.060.751, según el índice de Zonaprop de febrero. Además del alquiler, los inquilinos suelen pagar las expensas ordinarias, los servicios y, en muchos casos, un seguro contra incendios. Aunque el ABL corresponde al propietario, algunos contratos establecen que sea abonado por el inquilino.
En resumen, mantener una propiedad en CABA implica una serie de gastos fijos y variables que deben ser considerados tanto por propietarios como por inquilinos. La planificación financiera y la evaluación de los costos asociados son fundamentales para una gestión eficiente de los recursos.

