
En 1885, Finlandia, entonces parte del Imperio Ruso, construyó un faro en la isla de Märket, ubicada en el mar Báltico. Sin embargo, al finalizar la construcción, se percataron de un error: el faro había sido edificado en territorio sueco. Para resolver esta peculiar situación, ambos países decidieron modificar la frontera de la isla.
Un Error Histórico Con Solución Creativa
La isla de Märket, compartida por Suecia y Finlandia, presentaba una frontera que la dividía geográficamente por la mitad. Tras la construcción del faro en el lado sueco, una comisión conjunta se reunió en 1985 para discutir una solución amistosa. Se acordó un intercambio de territorios, redibujando la frontera para que el faro quedara dentro del lado finlandés. Esta modificación resultó en una peculiar forma de ‘S’ en el límite insular.
La frontera marítima no podía ser alterada debido a las zonas de pesca, por lo que el cambio se limitó al terreno. Desde entonces, la nueva frontera está marcada con perforaciones en la roca, una medida necesaria debido a las difíciles condiciones climáticas de la isla. Este curioso episodio demuestra cómo un error de construcción pudo resolverse de manera ingeniosa y pacífica entre dos naciones vecinas.
Legado Del Faro De Märket
El faro de Märket, automatizado en 1977, sigue siendo un punto de referencia importante en el golfo de Botnia. La isla, aunque deshabitada, atrae a turistas interesados en su historia y su peculiar fauna. La historia del faro y la modificación de la frontera son un testimonio de la cooperación entre Suecia y Finlandia, y un ejemplo de cómo los errores pueden llevar a soluciones creativas y duraderas.

