
Estados Unidos, a través de la empresa Hermeus, impulsa el programa Quarterhorse para desarrollar tecnología de vuelo hipersónico. El prototipo Mk 2.1, un avión no tripulado, ya ha comenzado sus ensayos en vuelo como parte de una estrategia para avanzar hacia vuelos supersónicos e hipersónicos. Este proyecto busca posicionar nuevamente a Estados Unidos como líder en la aviación de alta velocidad.
Prototipos para un futuro supersónico
El programa Quarterhorse se basa en la creación de prototipos diseñados para abordar distintos desafíos del vuelo de alta velocidad. Cada aeronave se construye con un objetivo técnico específico, y los resultados se utilizan para ajustar los siguientes pasos del programa. La empresa Hermeus defiende este modelo de desarrollo rápido e iterativo, que permite avanzar con mayor agilidad en comparación con los ciclos tradicionales de la aviación experimental. El prototipo Mk 2.1, con dimensiones similares a un caza F-16, utiliza una configuración de ala delta optimizada para alta velocidad y está propulsado por un motor Pratt & Whitney F100.
Las pruebas del Quarterhorse Mk 2.1 se realizan en el espacio aéreo de White Sands Missile Range, en Nuevo México. El avión es controlado desde una estación de vuelo en tierra, donde los operadores supervisan los sistemas y el comportamiento del vehículo en tiempo real. Esta arquitectura permite realizar ensayos de manera progresiva y recopilar datos detallados sobre aerodinámica, control y funcionamiento de los sistemas.
El desarrollo de aeronaves capaces de volar a velocidades muy elevadas responde a intereses estratégicos. Las tecnologías probadas en el programa Quarterhorse podrían utilizarse en el futuro para misiones como el transporte rápido de carga o tareas de reconocimiento. Aunque el programa se encuentra en una fase inicial, el reciente vuelo marca el comienzo de una campaña de pruebas que se ampliará progresivamente para demostrar capacidades más ambiciosas.
Se espera que los próximos pasos del programa permitan superar la barrera del sonido con el Quarterhorse Mk 2.2. La estrategia de Hermeus consiste en distribuir los desafíos técnicos entre distintos prototipos, reduciendo riesgos a medida que se incorporan nuevas capacidades en cada etapa del programa, para finalmente alcanzar el vuelo hipersónico.

