
En Melbourne, Australia, la antigua División B de la Prisión de Su Majestad de Pentridge, que funcionó como unidad penitenciaria entre 1851 y 1997, ha sido transformada en el hotel de cinco estrellas Interlude. Este complejo, que albergó a algunos de los criminales más famosos del país, ahora ofrece una experiencia de lujo, historia y bienestar en un entorno único.
Suites de Lujo en Antiguas Celdas
Los antiguos pasillos de la prisión dan acceso a 19 suites de lujo, creadas mediante la unión de cuatro o cinco celdas. Las habitaciones conservan los techos abovedados y paredes de piedra originales, pero cuentan con acabados contemporáneos, un minibar con productos locales seleccionados y artículos de cuidado personal de la marca australiana Hunter Lab. Las tarifas diarias parten de AU$449, aproximadamente US$350.
En el corazón del hotel se encuentra una piscina subterránea de alta gama, cuya construcción duró aproximadamente tres meses y se planificó para minimizar el impacto en la estructura histórica. El Interlude también cuenta con restaurante, vinoteca, servicio de habitaciones y un “Jardín de la Reflexión”, un espacio dedicado a la memoria del lugar y a la historia del barrio de Pentridge.
Ubicado a unos ocho kilómetros al norte del centro de Melbourne, en la zona que hoy se conoce como Coburg, Pentridge fue clausurado oficialmente tras la decisión del gobierno de privatizar el sistema penitenciario. La conversión en hotel se completó en 2023, con el objetivo de ser “el primer refugio urbano de bienestar del mundo ubicado en una antigua prisión”. Este proyecto redefine la historia del lugar, transformando un espacio de castigo en un destino de lujo y relajación.

